Bella Xochimilco, bella reunión*

En esta ocasión Xochimilco fue testigo de la reunión de esperantistas pertenecientes a la Ciudad de México y la Zona Metropolitana. Antes de las 14 hrs del 15 de noviembre llegaron los primeros esperantistas a esta paradójica parte de la ciudad, en donde uno viaja al pasado pensando sobre la tradición y la forma de vida de tiempos antiguos pero en donde, al mismo tiempo, se puede ver que la vida cotidiana en Xochimilco ya no es como antes, pues tiene que afrontar las exigencias de pertenecer a una de las ciudades más grandes del mundo.

La trajinera llamada “María Elena” llevaba al mismo tiempo un letrero con la palabra “ESPERANTO”, en ella viajaron 17 personas; la mayoría de diversas partes del Distrito Federal, otras del Estado de México y una más de Cuernavaca, esta última originaria de Estados Unidos. No comenzamos el viaje puntualmente ya que un esperantista de la región nos recomendó comprar la comida en el mercado, el sabor y precio serían mejores.

Cuando se viaja a otras regiones o al extranjero y uno se encuentra con esperantistas locales, la primera regla es: “haz lo que ellos te dicen” ¡Cierto! En nuestro caso hubo gente que compró su comida durante el viaje, ¡error! El costo fue más del 100% y sobre la calidad... mejor ni hablar.

A pesar de eso, todos disfrutamos la tarde conociendo esta bellísima parte turística de la ciudad, platicando con esperantistas, practicando el idioma, etc. Hubo dos actividades centrales: después de la comida formamos parejas, una de las personas principiante y la otra con más conocimiento sobre el Esperanto, de tal manera que ésta pudo ayudar a la primera. El objetivo fue conocer a la pareja y presentarlo / a al resto de los participantes.

Después de la presentación formamos dos grupos, uno de ellos jugó la ya conocida “Lotería” y el otro el “juego de memoria”, desde luego todo el material estaba en esperanto, por tal pudimos aprender nuevas palabras, reir, divertirnos y aprovechar el tiempo.

Lamentablemente el tiempo pasó tan rápido que no pudimos leer un texto sobre Xochimilco que Mallely tradujo al esperanto, pero lo bueno fue que todos se llevaron a casa una copia para leerla y saber un poco más sobre Xochimilco, su historia, tradiciones y, desde luego, sobre sus embarcaderos.

La próxima reunión también será especial porque festejaremos el día de “Zamenhof”. Escribe en tu agenda que tenemos una cita el 14 de diciembre y estáte atenta / o sobre demás información.

* Escrito por Mallely Martínez Mateos. Foto: Daniel Moreno.

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