El esperanto es una lengua tanto hablada como escrita, su vocabulario procede fundamentalmente de las lenguas de Europa Occidental, mientras que su sintáxis y morfología muestran fuertes influencias eslavas. Los morfemas del esperanto son invariables y se pueden combinar casi indefinidamente para formar diferentes palabras.
La gramática del Esperanto es totalmente regular y sólo cuenta con 16 reglas; cada tipo de palabra tiene una terminación (-o para sustantivos, -a para adjetivos, etc.-) y las reglas de formación de palabras son lo suficientemente claras como para crear fácilmente nuevas, permitiéndole a los hablantes expresarse de manera clara y precisa sin la necesidad de manejar un extenso vocabulario, necesario en otros idiomas como el inglés, alemán, ruso, etc.
En un comienzo el idioma constaba de unas 1.000 raíces de las que era posible formar 10.000 ó 12.000 palabras. Actualmente los diccionarios de esperanto a menudo contienen entre 15.000 y 20.000 raíces, con las cuales pueden formarse cientos de miles de palabras, además el idioma continúa evolucionando ya que existe la Academia de Esperanto que trabaja en el control las tendencias actuales y en la evolución del idioma.
A lo largo del tiempo, el idioma se ha utilizado prácticamente para cualquier objetivo imaginable, algunos de ellos controvertidos o problemáticos: así, el idioma fue prohibido, y sus hablantes perseguidos, tanto por Stalin, como lengua de "cosmopolitas", como por Hitler, como lengua de judíos (Zamenhof, el creador del idioma, era judío).
Debido al uso cotidiano en familias en las que el padre y/o la madre, e incluso otros miembros del núcleo familiar, son esperantistas existen actualmente alrededor de un millar de personas cuyo idioma materno, además del nacional, es el esperanto.