Reunión de Esperantistas en Querétaro: impresiones sobre el club de esperanto local y la ciudad!*

Este fin de semana conocí a un club completamente nuevo de Esperantistas en la ciudad de Querétaro. Fue una reunión que, verdaderamente, me inspiró y motivó a seguir con la, a veces complicada, labor de difundir el Esperanto.

El viernes por la tarde, un grupo de más o menos 10 jóvenes me esperaba en un bar localizado en el bello centro histórico de Querétaro. Su instructor, Sergio Romero, quien trabaja como profesor de Portugués en la universidad estatal, impartió de manera voluntaria un curso de Esperanto en el último cuatrimestre. Sergio comenta estar muy contento porque finalmente puede hablar en Esperanto con otras personas en su ciudad, por mi parte, quedé muy impresionada por el nivel de sus alumnos ya que, en realidad, ya hablan suficientemente bien el idioma de tal manera que pudieron platicar durante toda la noche en Esperanto sobre diversos temas.

Durante la noche paseamos por la ciudad, había mucha gente en las calles, en las plazas se llevaban a cabo varios conciertos y los bares estaban repletos. Comimos en uno de esos pequeños puestos al lado de la calle, probé algunas especialidades mexicanas como ´tamales´ y ´buñuelos´ ¡que estaban para chuparse los dedos! ´Tamal´ es una mezcla de pollo con maíz envuelto en una hoja de plátano, y los buñuelos son un tipo de dulce, aún no he adivinado cuáles son los ingredientes.

Nos pusimos de acuerdo para encontrarnos al día siguiente y conocer la ciudad. Dos personas del grupo fueron mis guías de turista y juntos pasámos un dia divertido, aunque tambien ¡nos cansámos bastante! Caminamos por toda la ciudad y visitamos el parque en donde fusilaron a Maximiliano de Habsburgo en 1867. Algo interesante del parque son las piedras, mismas que al chocarlas entre sí producen un sonido parecido al de campanas, por ello el parque se llama ´El Cerro de las Campanas´. Después nos dirigimos al otro lado de la ciudad para visitar la iglesia de la Santa Cruz, en la que un árbol milagrosamente tiene espinas en forma de cruz de Jesús. Terminamos el dia descansando en un bar y tomando una riquísima ´michelada´, otra especialidad mexicana que se hace mezclando cerveza con chile en polvo y limón.

Fue un fin de semana buenísimo, también para ellos porque fue la primera vez que hablaron Esperanto con un extranjero; uno de los objetivos del Esperanto.

Estoy segura de que continuaremos escuchando sobre los Esperantistas de Querétaro!

* Escrito por Anneleen Nys.

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